EDAD ANTIGUA
Hinojosa existía ya en tiempos muy remotos (aunque no tal y como la conocemos, lógicamente). De hecho, todavía podemos ver en La Cabeza del Cid, restos evidentes de un potente campamento romano del Siglo I a.C. La importancia de sus muros y defensas que aún se conservan hacen suponer que el campamento debía albergar de manera transitoria (como lugar de paso) un fuerte ejército, y que su importancia estratégica en el sistema defensivo sería relevante. Según el "Estudio preliminar del campamento romano de La Cabeza del Cid" realizado en 2016 por Doña María Luisa Cerdeño y Don Emilio Gamo (puede descargarse en el apartado de "descargas" de ésta web), se trataba de un recinto rectangular de amplias dimensiones con dos puertas de entrada, una en su extremo noreste, de tres metros de anchura. Una segunda puerta estaría en el centro del muro oeste. Esta disposición permitiría trazar muros internos en dos ejes, norte-sur y este-oeste que organizarían también el espacio interno. Fuera del recinto amurallado, en su ángulo suroeste se localiza una estructura rectangular compartimentada fabricada con grandes sillares de piedra que conservan una hilada, aparentemente asociada al campamento. Este espacio podría ser indicativo de las actividades realizadas fuera del recinto por parte de personas encargadas de cubrir las mútliples necesidades de los militares. Los abundantes fragmentos de cerámica celtibérica tardía y de molinos de piedra recogidos por toda la superficie del Cerro, fuera de las murallas, parecen corresponder a éstas actividades de abastecimiento. No se puede asegurar si existieron escaleras o torres en las intersecciones de la muralla. El recinto coincide con el de otros recintos campamentales romanos de época republicana.
Restos de la muralla del campamento romano del Siglo I a.C. situado en lo alto de La Cabeza del Cid.
Plano de La Cabeza del Cid donde se pueden apreciar los restos de la muralla del campamento romano.
 
En el Cerro de la Cantera también podemos encontrar restos de un castro celtíbero más antiguo, de la Edad de Bronce (más o menos siglos X a VI a.C.): en su altura se han encontrado numerosas piezas de silex tallado y cerámicas hechas a mano con bordes decorados. También hay restos de las murallas, y se ven excavaciones semicirculares abiertas y talladas en las rocas de la ladera.
 
Además de este poblado, de camino a Galdones (otro caserío desaparecido -ver 'Plano Topográfico-), nos encontramos con un cementerio celtíbero. Los celtíberos vivían en lo más alto y "descansaban en paz" en lo más bajo. Hay que decir que a la hora de la muerte, los celtíberos practicaban la incineración de los cadáveres. Sus restos eran introducidos en una cerámica, y junto con otros objetos personales del difunto, se depositaban en la tierra, poniendo en ocasiones un lecho de losas, unas paredes de piedras hincadas y una piedra muy grande encima (generalmente para los individuos de mayor relevancia en la escala social); y en otras, las más frecuentes, se depositaba la urna en un agujero, y se cubría con tierra, poniendo como mucho una estela de señalización.
 
Poco más sabemos de los orígenes de nuestro Pueblo. De los fenicios y de los griegos... nada de nada. Lo cual no significa que estas tierras no tuvieran influencias suyas. Así, por ejemplo el nombre de nuestro Pueblo vecino, Concha, deriva del griego. O labros del latín, lo cual no implica que tal Pueblo coincidiera con la aldea "Lacobriga" romana. No existen razones fundadas para creerlo (y más quisieran nuestros vecinos tener descendientes lacios). Lo que sí está confirmado es que, por donde posteriormente se asentaría Hinojosa, pasaba una variante de la calzada romana con destino a Cesaraugusta (Zaragoza) que se dirigía a Munébrega y desde allí a Bilbilis (Calatayud). Y en la Cabeza de Cid decidieron los romanos en el Siglo I a.C. fijar un "campamento base" que aunque no fuera permantente debía ser visitado con frecuencia por la cantidad de "antigüallas" que fueron encontradas.
 
Como curiosidad comentaremos que algunos historiadores situan en Hinojosa, la 'Mansión' o caserío romano de 'Sermonae', por el que, según el itinerario descrito por 'Antonino' (siglo III d.c.) pasaba la calzada romana que unía Cesaragusta (Zaragoza) con Libisiosa o Libososa (provincia de Albacete). Según el historiador Blázquez 'Sermonae' se podría encontrar a tres kilómetros de Hinojosa en dirección norte, donde hay restos romanos (¿?). Jose M. Abascal hila más fino y piensa que 'Sermonae' es Hinojosa.
 
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