LA IGLESIA DE SAN ANDRES.
Aunque iniciada en el siglo XV (existen vestigios 'góticos' en el arco de entrada -de medio punto- al patio interior de la Iglesia) , puede considerarse obra de los siglos XVI y XVII. Construida a base de mampostería con piedra sillar en vanos y esquinas, su interior es de planta cruciforme y una sola nave. El crucero se cubre de cúpula hemisférica. Existen en el interior, además de una pila bautismal del siglo XVII, algunos buenos retablos barrocos. Entre ellos, el de la “Virgen de la Cabeza”, que es talla pequeña, morena, del siglo XVII, de gran devoción. Ya en el exterior, en el tejado de la sacristía, adosada al muro del presbiterio, se sitúa una pequeña espadaña en arco de medio punto con una pequeña campana en su interior. Sin embargo, por lo que destaca La Iglesia es por su altivo campanario al pie del Cerro, formada por cuatro cuerpos, los dos últimos claramente barrocos, separados por una amplia cornisa. En el cuarto cuerpo, formado por piedra sillar, se abren cuatro vanos en arco de medio punto, donde se ubican las campanas. Debajo del alero corre una cornisa con una decoración saliente en el centro de cada lado, excepto en uno de ellos donde se ubica un reloj.
Vista del Campanario.
 
En el siglo XVIII, el ilustrado D.Gregorio López la Torre Malo (que vivió en Concha), en su obra 'Chorográfica descripción del muy noble, leal, fidelíssimo y valerosissimo Señorío de Molina' escribió en referencia a Hinojosa lo siguiente: "Tiene una Iglesia parroquial excelente y en ella una capilla dedicada a Nuestra Señora de la Concepción, erepta por Don Gregorio Martínez y enriquecida de alhajas por Don José Martínez, oidor en Indias".
El arco de entrada al patio interior de la Iglesia. Al fondo 'La Cantera'.
 
Reloj de Sol en la fachada principal.
 
La Iglesia cuenta en su interior con una pequeña capilla a la izquierda del altar, privativa de la Familia Malo, desde donde antaño escuchaba misa aquella poderosa Familia de Hinojosa, para no mezclarse con el resto de vecinos, y desde donde ocasionalmente se celebraban misas "privadas" sólo para ellos (cosas de "otros tiempos"). En la actualidad nos sirve para guardar la figura del Cristo yacente que sale en procesión el viernes santo en la tradicional "procesión de los vencejos".
Hubo un tiempo -ya muy remoto- en el que la Iglesia contaba con un pequeño cementerio propio, con entrada por el lateral izquierdo de la misma (hoy en día se puede ver tapiado el arco de entrada), en su fachada posterior. Suponemos que el cementerio fue cerrado por saturación de enterramientos, o bien, se decidió clausurarlo y alejarlo del Pueblo en época de pestes.
Entrada (tapiada) a lo que fue el cementerio de la Iglesia.
 
Interior de la Iglesia.
 
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