¿QUE MÁS PUEDO VER EN HINOJOSA?:
 
'LAS ESCUELAS', 'LAS ERAS' Y EL 'JUEGO DE PELOTA'.
Construido en el primer cuarto del siglo XX (existe una placa que lo fecha en 1921), el Edificio de 'Las Escuelas' está situado en lo que ahora es el centro neuralgico de Hinojosa, junto a "Las eras" del Pueblo, zona ésta que tuvo funciones agricolas, pero también lúdico-festivas (antaño en "Las eras" uno podía echarse unos bailes en fiestas con la Orquesta de Milmarcos -en donde hoy hay parque y columpios-, o podía recortar a la vaquilla de turno en una improvisada plaza de toros situada -en lo que hoy es la Plaza de la Reina María Cristina, junto al Ayuntamiento-). Lo que son ahora la Peña y el Bar, no hace mucho que servían como centro de enseñanza de nuestros papás. ¿Sabías que las piedras (sillares) de sus esquinas provienen de lo que en otros tiempos fuera el campanario (la espadaña) que llegó a tener la Ermita de Santa Catalina?. Otra curiosidad: la entrada a las escuelas daba a la Plaza de la Reina Cristina, justo por el lado contrario de donde la tienen hoy. Decir también, que en los 'años 90' se amplió el Local que ahora es nuestro Bar, añadiéndole la parte de almacén y de servicios, que antes no existía.
 
Placa en 'Las Escuelas': "C.D. 1921"
 
 
Detalle de los sillares traidos del campanario de 'Santa Catalina' para rematar las esquinas de 'Las Escuelas', cuyo exterior se restauró en 2009.
 
También en "Las eras" se construyó el Frontón o zona de 'juego de pelota' de gran afición por la zona. Por fotografías antiguas, parece ser que nuestro Frontón ya existía a primeros del siglo XX.
 
Imagen de 'Las Escuelas' y del Frontón.
 
LOS PALOMARES.
En Hinojosa se ha apreciado siempre un trato exquisito a las palomas. Además de tener una 'Fuente de las palomas' en la ladera del Cerro de la Cabeza del Cid, llegó a haber hasta seis palomares sin contar con el de la torre de la Iglesia de San Andrés. Tal y como dice Teodoro Alonso en su Libro "Valle del Mesa" (2009), "los palomares tienen gran interés etnográfico como testigos de otros modos de vida y sería de interés su conservación. Servían junto con la caza, para provisión de carne, siendo ambas cosas en el antiguo régimen, privilegio de señores e hidalgos(...). Las deposiciones de las palomas eran un excelente abono para los huertos. Las palomas también eran fuente de alimentación para las aves de presa sin necesidad de eliminar a otras especies". Benito García Martínez, en su libro "El Cimbanillo" (1994) también nos habla de la venta de 'la palomina' de la Ermita, que era el excremento que dejaban las palomas en las bóvedas, que como abono para los huertos se vendía y se sacaba algún dinero para la Hermandad de la Virgen de los Dolores.
 
Palomar derruido.
 
LAS PARIDERAS.
Las parideras o coloquialmente llamadas 'paideras' era como se llamaban (y se llaman) en estas tierras a las construcciones para albergar el ganado. Junto con los pairones, son típicas de este territorio. Las más modernas son cuadradas y cubiertas de teja. Las más antiguas son redondas, construidas con una técnica de origen celtíbero, con una gruesa y baja pared de piedra para resistir el empuje de la techumbre, que era una cubierta de ramas sujetas por una viga de sabina apoyada en un puntal en el centro. En Hinojosa, el mayor conjunto de Parideras lo encontramos en el Paraje de "La Monja", la mayoría en buen estado. En la actualidad siguen siendo de utilidad, aunque como improvisados "cuartos trasteros" de sus propietarios.
 
Interior de una Paridera o (vulg.)'Paidera'.
 
LA CASA DE LAS ANIMAS.
Aunque se desconoce exáctamente el 'por qué', sobre la fachada de esta casa de Hinojosa podemos observar dos calaveras. Cuentan que hubo una tercera que fue destruida por 'actos vandálicos'. Parece ser que esta casa se denominaba también 'Casa de la Caridad' por ser centro de acogida de los 'sin techo'. Se cree que en tiempos antiquísimos fue una fragua donde ya dormían los quincalleros, gitanos y mendigos, y a la que había que llegar atravesando una antigua reguera por un puente con dos grandes losas, reguera por la que transcurría la 'Calle de los Manguiteros' (peleteros que hacían manguitos, mangas de cuero para defender los brazos, no sólo del frío, sino de las espigas y la paja, o la leña).
 
También pudo ser improvisado 'hospital' en épocas de peste. Cuentan que hace un par de cientos de años en esta casa se recogía dinero para oficiar dos misas por las almas de los difuntos, que se celebraban, una al día siguiente de finalizar las fiestas del Pueblo y la otra en el día de todos los santos. Misas 'de requiem' que celebraba el capellán de ánimas.
 
Fachada principal de la Casa de las ánimas. Detalle de las calaveras.
 
Llegados a este punto, y con la intención de ser algo tétrico, contaré la tradicional y lúgubre procesión del “día de ánimas” que se venía celebrando en Hinojosa desde tiempos inmemoriales (ríanse ustedes del banal halloween anglosajón): cuando caía la noche del uno de noviembre, día 'de todos los santos y víspera de difuntos', se hacían hogueras en la Plaza, donde los mozos asaban patatas y se resguardaban del frío con la lumbre y el vino que les facilitaba el alcalde del pueblo (aunque sinceramente, este último dato no lo he podido contrastar). Las campanas de la iglesia tocaban a clamores y las ánimas (dos o más personas vestidas con un hábito blanco), acompañadas por el 'munidor' (alguacil de la cofradía del Pueblo), por orden del 'piostre' (el mayordomo de la cofradía), recorrían las calles del Pueblo haciendo tintinear una campanilla, totalmente a oscuras, con la única luz que daba la llama oscilante de los faroles encendidos que portaban los llamados ‘demandaderos', gentes del pueblo que acompañaban a las ‘ánimas’ dando sombras y resplandores. Entonces se decía que tocaban "a ánimas" (o también "a almas"). Iban casa por casa pidiendo limosna para celebrar estas misas que antes hemos comentado. Junto a las monedas, se entregaban también algunos trozos de pan, pastas, huevos, aceite, vino, anis y otras viandas. Las monedas se recogían en un bote y todo lo demás en cestas de mimbre. En algunos lugares (en Hinojosa no sé exactamente si se hacía) se rezaba un ‘padrenuestro’ o incluso se cantaba alguna tétrica canción creada ‘ex profeso’ para esa noche. Cuando terminaba tan 'acongojante' procesión, ya en la Iglesia de San Andrés, las ánimas entregaban la cuestación al Sr. Cura -capellán de ánimas- (que les solía dar una propina por su inestimable colaboración), y los mozos se juntaban nuevamente en la Plaza para degustar las viandas recibidas.
 
Cuando durante el año, las campanillas sonaban en la madrugada, era avisando de un entierro.
 
 
Retomando nuevamente el hilo del asunto (que nos hemos desviado un poco), en relación con la ‘Casa de las ánimas’, también se cuenta que la Santa Inquisición (que también hubo en Hinojosa) llegó a cerrar esta casa por 'malas artes' o 'brujería', pero cierto nada se sabe y nada más, por ahora, he averiguado. Pero...¿de quién son las calaveras que adornan la fachada de esta casa? ¿cuanto tiempo llevan ahi?. También en eso hay opiniones para todos los gustos: unos dicen si fueron tres hermanos muertos por la peste a los que el padre quiso 'recordar' de esta guisa, otros cuentan que fueron reos acusados de 'brujería' emparedados en tiempos de la inquisición. En todo caso inquietante...¿verdad?.
 
VOLVER