EL ROLLO.
Nada más entrar en el Pueblo nos encontramos con el Rollo: así se conoce popularmente a la picota de sillar calizo, bien labrado. Conmemora el hecho de que Carlos III, en 1784 (el 1 de agosto firma el Real privilegio ordenando levantar una picota y el 21 de agosto se da la posesión real) otorgara a "Ynoxosa" Hinojosa el "Privilegio de villazgo” separándola de la jurisdicción de Molina (tras pagar a la Corona por la 'tarifa vigente' en aquella época). Aunque según José Sanz y Díaz en su libro 'El partido de Molina y sus advocaciones' (1982) "Hinojosa fue declarada Villa en 1782, según certifica un documento del legajo 19, núm. 11 del archivo Común de Villa y Tierra del Señorío".
 
Aunque en dicho año de 1784 consta que el 25 de agosto se alzara una picota "en plaza pública y en frente de sus casas", parece que el Rollo que conocemos en la actualidad fue alzado unos años después, en 1792, tal y como consta en una inscripción que según dice Martínez Herranz en su libro 'Cruces y Pairones en el Señorío de Molina' (2004), figura en la cara noreste del cimacio: “ AÑO / D / 1792 ”.
Inscripción del Rollo: "1792".
 
No obstante, según el libro 'El poder y sus símbolos en Castilla-La Mancha', escrito por José María Ferrer González (2005), se habría alzado en un primer momento (puede que aquel 25 de agosto de 1784 del que hemos hablado en el párrafo anterior) "una picota o rollo de madera con su argolla asegurada de un cinturón de hierro que abraza el palo de una picota en el extremo de él de hierro y cuatro ganchos de este metal.(...)Unos años después, tranquilizados los ánimos [de los contrarios a la obtención del 'privilegio de villazgo'], se alzaría este ejemplar, mucho más equilibrado y elegante." Entendemos que dicho año sería el de 1792 según figura labrado en el propio Rollo.
 
Según el mencionado libro de Ferrer González, "Hinojosa se eximió de Molina al alcanzar la merced de villa exenta 'para poder salir de la esclavitud en que os hallais y redimir tantas vejaciones y no veros precisados a cambiar de domicilio por no poder sufrir semejante opresión' como repite el monarca (Carlos III), haciendo suyas las demandas del lugar.[demandas a las que no hay que dar más importancia ya que solían repetirse en todas las solicitudes, como si fuera una instancia a rellenar por quien quisiera obtener el 'privilegio de villazgo']"
 
Este privilegio de villazgo podía haber supuesto, como hemos mencionado antes, un coste económico para los vecinos de Hinojosa. De hecho, en otros pueblos consta que para conseguir este privilegio, algunos vecinos llegaron a arruinarse y muchos pueblos empobrecieron. Sin embargo, sabemos que dicho coste fue sufragado íntegramente por José García Herreros, natural de Hinojosa, Arcediano de Valladolid y Vicario general e inquisidor de la diócesis de Murcia (entre otros títulos). Él fue quien, tras la insistencia de su abuelo y su padre, pagó 19.687 maravedíes, con obligación de pagar igual cantidad cada 15 años, e instó la concesión del título de Villa para Hinojosa. Por desgracia, José falleció en 1792, justo el mismo año en que se alzó el Rollo y desconocemos exactamente si pudo llegar a verlo erguido.
 
Como anécdota diré que Hinojosa es uno de los pocos pueblos del Señorío que obtuvo la categoría de 'Villa'. Esto también significa que, además del Rollo, Hinojosa tuvo que contar con insignias jurisdiccionales, como por ejemplo un escudo identificativo propio -que a día de hoy desconozco cual pudo ser, si es que hubo-.
 
Aunque en un principio, en plena Edad Media, tuvieron un sentido patibulario y de castigo (dicen que de sus ganchos, de sus extremidades más altas colgaban ahorcados a los malhechores para público escarmiento), el de Hinojosa lo que significa es algo bastante diferente: suponía que ese pueblo es una Villa con jurisdicción propia, y que por tanto, los asuntos de su gobierno y su justicia se dirimían entre sus propios vecinos, sin que más altas instancias deban entrometerse en su vida particular (vamos, que funcionaban como los actuales juzgados de 1ª instancia). Ahora que ha salido a colación este tema, os cuento, a modo de anécdota, que en Hinojosa existieron unos pequeños calabozos, en el mismo edificio donde estaba situado el antiguo Ayuntamiento o 'Casa lugar' (hoy derruida y convertida en parque), junto a La Iglesia de San Andrés y que debieron ser construidos o habilitados al tiempo en que se levantaba el Rollo y como consecuencia del otorgamiento del privilegio de villazgo al que antes me he referido. También como consecuencia de tal concesión, se nombraría comendador o juez del lugar -con escribano-, alcalde, alguacil y otros cargos; y se procedería a señalar los términos de Hinojosa y a colocar los mojones (para lo que se citaría a los representantes de los pueblos vecinos).
Pese a que hubo más, hoy en día es el único ejemplar de 'rollo' que sobrevive en todo el Señorío de Molina.
 
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